No espero nada, navego entre varios caminos, sobre un día y una noche.
Soy como aquel hombre arrojado a la intemperie,
Caminando como gesta de resistencia entre alientos entrecortados en dos
tiempos:
Hora sin hora.
Sin luces, sin cámaras; con los relumbres de un sol de medio día o el
resplandor cómplice
De una luna de media noche. Sobrevivo. Distingo los contornos de las
cosas entre una
Visión nublosa.
Lleno de mentiras,
Desilusiones
Culpas, surge siempre una fuerza, un ser intenso.
Seguir a @Gbenancio

No hay comentarios:
Publicar un comentario